Es una lástima el no poder estar hoy allá con ustedes. Cuando leí la invitación de Jorge, estuve tentado de tomar el primer vuelo a Chile, pero viajar al otro extremo del mundo para almorzar, eso la verdad no sería muy Slow!
Sin embargo, estoy en espíritu con ustedes.
En estos tiempos, el mundo está atrapado en modo fast foward y paga un precio muy alto por ello. Cuando cada instante es una carrera contra el tiempo, cuando olvidamos bajar las revoluciones, todo sufre y se daña, sufre nuestra alimentación, nuestra salud, sufren y se dañan nuestras relaciones, nuestro trabajo, las comunidades y el medio ambiente.
El movimiento Slow Down global, ofrece una alternativa para esa cultura de correcaminos, al incentivarnos a frenar, privilegiar la calidad v/s la cantidad, hacer las cosas lo MEJOR posible en vez de lo MAS RÁPIDO posible.
Al reunirse hoy aquí, ustedes han decidido oponerse a la cultura fast forward. Ustedes están declarando que más rápido NO siempre significa mejor. Están promoviendo la Revolución Slow!.
Existen muchas maneras para comenzar a bajar las revoluciones o desacelerarse. Puedes hacerlo en el trabajo, en el gimnasio, con tus hijos e hijas. Lo puedes hacer simplemente al apagar tu Blackberry cuando estés en tu dormitorio.
El secreto está en reconectarte con tu tortuga interior.
Creo que uno de los mejores lugares para desacelerarse es en la mesa. La comida lenta (slow food) nos recompensa la espera desde el primer bocado.
Por lo tanto, DISFRUTEN el banquete dispuesto hoy para ustedes- toda esa comida deliciosa, vino y la compañía- y recuerdes las palabras inmortales de Mae West:
“ Cualquier cosa que valga la pena hacer, vale la pena hacerla lento”
Lamentablemente no logro enganchar una fecha en la que coincida mi visita a Chile con los encuentros, espero que algún día pueda darse y poder asistir.
Buenas tardes a todos.
Es una lástima el no poder estar hoy allá con ustedes. Cuando leí la invitación de Jorge, estuve tentado de tomar el primer vuelo a Chile, pero viajar al otro extremo del mundo para almorzar, eso la verdad no sería muy Slow!
Sin embargo, estoy en espíritu con ustedes.
En estos tiempos, el mundo está atrapado en modo fast foward y paga un precio muy alto por ello. Cuando cada instante es una carrera contra el tiempo, cuando olvidamos bajar las revoluciones, todo sufre y se daña, sufre nuestra alimentación, nuestra salud, sufren y se dañan nuestras relaciones, nuestro trabajo, las comunidades y el medio ambiente.
El movimiento Slow Down global, ofrece una alternativa para esa cultura de correcaminos, al incentivarnos a frenar, privilegiar la calidad v/s la cantidad, hacer las cosas lo MEJOR posible en vez de lo MAS RÁPIDO posible.
Al reunirse hoy aquí, ustedes han decidido oponerse a la cultura fast forward. Ustedes están declarando que más rápido NO siempre significa mejor. Están promoviendo la Revolución Slow!.
Existen muchas maneras para comenzar a bajar las revoluciones o desacelerarse. Puedes hacerlo en el trabajo, en el gimnasio, con tus hijos e hijas. Lo puedes hacer simplemente al apagar tu Blackberry cuando estés en tu dormitorio.
El secreto está en reconectarte con tu tortuga interior.
Creo que uno de los mejores lugares para desacelerarse es en la mesa. La comida lenta (slow food) nos recompensa la espera desde el primer bocado.
Por lo tanto, DISFRUTEN el banquete dispuesto hoy para ustedes- toda esa comida deliciosa, vino y la compañía- y recuerdes las palabras inmortales de Mae West:
“ Cualquier cosa que valga la pena hacer, vale la pena hacerla lento”
BUEN APETITO ¡
Saludos desde Londres!
Carl Honoré